La semana pasada, nuestro CEO Manel Caballero tuvo el placer de participar en la Taula Rodona Emprenedoria, una jornada organizada por el Instituto La Mitjana de Lleida dirigida a los alumnos de 4.º de ESO que cursan economía. Una iniciativa con un objetivo tan sencillo como poderoso: acercar la realidad del mundo empresarial al aula.

Tres emprendedores, tres historias reales

Junto a Manel, compartieron experiencias otros dos emprendedores con trayectorias muy diversas: Josean Sobrino Moreno, gerente de La Churrería Moreno, y Fidel Florensa, profesor del propio centro y fundador de proyectos en los sectores agrícola, inmobiliario y deportivo. Tres perfiles distintos, con un hilo conductor común: proyectos que han salido adelante con la pasión de quienes los lideran y gracias a la perseverancia y adaptación.

La dinámica de la jornada invitó a los ponentes a compartir no solo sus logros, sino también aquellos momentos de dificultad que, con el tiempo, se convirtieron en puntos de inflexión. Porque en el emprendimiento, los errores también forman parte del camino.

Las tres claves de Manel tras más de 30 años emprendiendo

Manel fundó Esofitec hace más de tres décadas. A lo largo de ese tiempo ha acumulado aprendizajes que difícilmente se encuentran en ningún manual. En su intervención, quiso destacar tres habilidades que, a su juicio, han sido fundamentales para dar continuidad a su proyecto: constancia, paciencia y la capacidad de no aferrarse a los errores.

A estas tres cualidades sumó una reflexión sobre el valor de la formación continua: existe una enorme cantidad de literatura sobre emprendimiento, y profundizar en ella también ha sido una fuente de crecimiento tanto personal como profesional.

Otro mensaje central de su participación fue la importancia de la acción frente al momento perfecto. Las cosas que vas haciendo, aunque no sean perfectas, siempre sirven. Hay que ir adaptándose, avanzando con lo que se tiene. Y muy importante: “rodearse en cada momento del mejor equipo”. Lo que sí ha permanecido invariable a lo largo de todos estos años son los valores fundacionales de Esofitec: el servicio y la solución al cliente.

Una jornada que hubiera cambiado su camino

Al terminar la sesión, Manel reflexionó sobre lo que había supuesto para él esta experiencia:

"Fue una jornada interesante que me hubiera gustado tener cuando yo estaba en el instituto soñando con la idea de montar una empresa. Las historias de otros son una semilla muy valiosa."

Y en eso reside precisamente el valor de este tipo de iniciativas: en que un joven de 15 o 16 años escuche de primera mano que emprender es posible, que tiene sus dificultades, pero que con los valores adecuados y la actitud correcta, se puede construir algo duradero.

Desde Esofitec, aplaudimos la apuesta del Instituto La Mitjana por conectar el aprendizaje académico con la vida real, y agradecemos la oportunidad de haber podido contribuir a ese puente. Si hay alguna semilla que haya germinado en alguno de esos alumnos, la jornada ya habrá valido la pena.